La Visualización es una técnica basada en la utilización de videos mentales y forma parte del grupo de las denominadas técnicas de Acción a Distancia pues es capaz de modificar acontecimientos externos a nosotros mismos sin importar la distancia que nos separe de ellos.
Para ello deberemos:
- A) Buscar un sitio tranquilo
- B) Relajarnos
- C) “Ver” mentalmente nuestro propósito ya cumplido
- D) Decir frases benéficas
- E) Salir de la Sesión
Debemos tener un sitio donde no seamos molestados. Para ello, conviene desconectar los teléfonos (fijos y móviles) y evitaremos los ruidos (nada le impide emplear tapones). Además, conviene que el lugar esté en penumbra y que usted no sienta frío o calor excesivo (puede tener una manta a mano). Vaya al baño antes de cada ejercicio y afloje la ropa que le apriete. Si usa gafas o lentes de contacto, quíteselas.
A) Buscar un sitio tranquilo
Si alguna parte de su cuerpo le pica, puede rascarse aunque, si no lo hace, descubrirá que el picor se pasa en seguida.
Una vez hecho esto, nos sentaremos encontrando una posición cómoda.
Para ello, cerraremos los ojos y nos relajaremos usando cualquier sistema que ya conozcamos. Si no tiene un sistema conocido, le recomendamos lo siguiente:
- Aflójese la ropa, quítese las gafas y siéntese en una silla/sillón cómodo.
- Cierre los ojos y busque una posición cómoda para brazos, piernas, etc. Esta posición la podrá rectificar más tarde siempre que quiera.
- No es imprescindible pero conviene tener la cabeza apoyada en el respaldo.
- Ahora, inspire y expire con calma, sin forzarse. Rectifique su posición si es necesario.
- Visualice el número 3 en su mente y, mientras inspira sin forzar, repita en su mente el número «3» tres veces.
- Mantenga el aire inspirado por unos instantes, sin forzar.
- Expire y repita mentalmente “3” otras tres veces.
- «Borre» de su mente el número «3» y sustitúyalo por un «2»
Repita este ejercicio con los números 2 y 1 (repitiendo cada número 3 veces al inspirar y expirar).
Recuerde: Conviene tener la cabeza apoyada y erguida sobre el respaldo. Rectifique su posición siempre que lo necesite,
B) Relajación.
Este ejercicio le preparará para la visualización mental posterior. No se preocupe si, ahora, no ve nada.
Dígase mentalmente la frase: “Estoy ahora en el plano básico de relajación”
Llegado a este punto, tiene usted la opción de comenzar repasando las distintas partes de su cuerpo para relajarlas o bien ir directamente a visualizar el proyecto que tiene entre manos. Le aconsejamos la primera opción porque no tiene porqué durar mucho tiempo y siempre le ayudará a visualizar su proyecto con más calma
B1. Relajar Primero el Cuerpo
Antes de visualizar un propósito concreto, dedíquese a repasar su cuerpo para relajarlo. Para ello, vaya visualice mentalmente sus distintas partes y pídales que se relajen. Diríjase a cada parte de su cuerpo que desee de forma personal, como si fueran seres independientes de usted. Puede entretenerse todo el tiempo que desee.
Personalmente, empiezo siempre por esta parte, viendo con la mente la parte alta de la cabeza y voy bajando: cerebro, pelo, mandíbula, ojos, cuello, brazos (manos incluidas), espalda, pecho, abdominales, piernas (incluyendo los pies), sistema digestivo (boca, estómago, intestinos), sistema nervioso, sistema sanguíneo, órganos genitales, órganos internos (pulmones, corazón, bazo, hígado, páncreas, riñones…).
Este ejercicio es muy positivo en sí mismo y puede ser suficiente cuando no tenga un propósito concreto en el que centrarse aunque siempre es bueno dedicarle algo de tiempo. Aunque parezca largo, se acelera con la práctica.

B2. Visualización del Proyecto
Es en este momento, cuando nos dedicaremos a visualizar el proyecto que tengamos entre manos.
Empezaremos visualizando que bajamos una escalera (o tomamos un ascensor) y, contando del 5 al 1, lentamente diremos “Cuento del 5 al 1, con cada número me relajaré más y más. Cinco, más relajado, 4 más y más relajado., 3… 2… más relajado… 1… ”. Al acabar la cuenta descendente, nos diremos “Ahora estoy en un nivel de relajación mucho más profundo”.
Es ahora cuando diremos nuestra Frase de Intención. Si, por ejemplo, nuestro propósito es encontrar una nueva casa, diremos algo como: “Mi intención es conseguir esta casa/una casa nueva/casa con jardín/una casa cerca de un pueblo”, etc. Será siempre una frase corta y de fácil recuerdo.
Ahora comenzaremos a visualizar en la mente este hecho deseado YA CONSEGUIDO, sin preocuparnos cómo se llega hasta él.
Deberemos visualizar cómo nos sentiremos en esa casa, aunque no sepamos cómo es con exactitud. Recorra sus habitaciones, mire a través de las ventanas, siéntese en un sofá, vaya al exterior y vuelva a entrar. Sea creativo y utilice aquellas imágenes con las que se siente cómodo y entreténgase todo el tiempo necesario (o de que disponga). La clave aquí no es visualizar con una gran precisión sino SENTIR lo que sentiríamos al ya haber conseguido nuestro objetivo.

Insistimos en que, contrariamente a lo que se suele decir, lo realmente importante no es “ver” la casa con precisión, aunque mejor contra mejor la visualice, sino sentir todo aquello que sentiría cuando ya es suya. Esta es la clave.
Es fundamental mantener la expectativa de que lo visualizado se cumplirá, de que su deseo llegará aunque no sepa exactamente cuándo ni cómo pues son dos detalles que no le importan. Para ello, puede visualizase haciendo un pedido por internet. Una vez rellenados los campos, teclea Intro y… listo. No tiene de qué preocuparse, su pedido va a llegar a través de los mecanismos desconocidos pero adecuados.
De nuevo, sea creativo, cree sus propias imágenes al visualizar y para mantener la expectativa, utilice las imágenes que le resulten cómodas, no hay una norma común para todos pues cada uno tiene las suyas propias, las imágenes que les van bien a unos, no les van bien a otros. Recuerde: usted debe encontrar las suyas propias, aquellas que le hagan sentir bien.
Las dos claves de la Visualización son: por un lado visualizar el objetivo ya cumplido y, por otro, SENTIR aquello que sentiríamos una vez lo hayamos conseguido
C) Frases Benéficas
Repítase a usted mismo una serie de frases de propósito general como “Cada día, en todos los sentidos, mejoro cada vez más” o “Soy un imán que atrae la prosperidad y el bienestar”, más específicas como “Así es y así será” para concluir algún proyecto concreto que desee. De nuevo, sea creativo y utilice frases con las que usted se sienta cómodo, no hay una regla universal para todos.
D) Salir de la sesión
Una vez hecho todo lo anterior, toca salir de la sesión. Para ello, vuelva a “tomar el ascensor” y “suba”. Puede decirse a sí mismo: “Contaré hasta 5 al 1 y, con cada número, me sentiré mejor y mejor en todos los sentidos. Así es y así será.” Empiece la cuenta progresiva sin prisas: “1: Me siento mucho mejor que cuando he empezado. 2: Me encuentro mucho más relajado que antes. 3: Lo que he visualizado se cumplirá con total seguridad. 4: Todos mis sentidos vuelven a funcionar correctamente. 5: Abro los ojos sintiéndome mucho mejor.
Esta técnica puede utilizarse para cualquier proyecto o aspecto de la vida donde pueda posarse su mente. Puede buscar una casa nueva, un trabajo mejor, atraer el dinero, aprobar un examen, encontrar una pareja, aumentar su atractivo personal, mejorar su salud, etc. Es aplicable a cualquier circunstancia con las correspondientes modificaciones. Lo fundamental es encontrar las imágenes visuales que le resulten cómodas del objetivo ya cumplido y sentir aquello que sentiría cuando esto sea así.
Quedan muchas cuestiones fundamentales como cuántas veces se debe visualizar cada día, las dificultades para “ver” videos mentales, el empleo un Tablero de Visión, el uso de la gratitud, los errores típicos y cómo solventarlos, la percepción que se tiene de uno mismo, la técnica de los consejeros, si debo comentar con otros el uso de estas técnicas, los valores éticos y si puedo utilizarla para influir a otros sin su consentimiento…
Todo ello, será materia para próximos artículos.
La visualización es una técnica maravillosa que, además permite “desarrollar” características dormidas que todos tenemos. No es inhabitual que el practicante, desarrolle, de forma no premeditada, otras habilidades como la precognición o las salidas fuera del cuerpo y es por ello que la consideramos la práctica mental troncal, la que está en la base de todas las demás.
Una última cuestión: debe tener en cuenta que la práctica de la visualización no le apartará TODAS las piedras del camino. Cuando venimos a este mundo, debemos pasar por una serie de circunstancias que nos convienen y que no pueden alterarse. Es como cuando uno se matricula en un curso, hay una serie de asignaturas troncales que uno debe pasar obligatoriamente. En estas circunstancias, la visualización también puede ayudar a encararlas adecuadamente pero no para evitarlas.





