El neurólogo y psiquiatra alemán Hans Berger estableció, a finales de los años 20, las siguientes bandas cerebrales:
- Gamma, de 30 a 50 Hz (Asociadas con procesos cognitivos avanzados como el aprendizaje)
- Beta, de 14 a 30 Hz (Asociadas con la actividad mental intensa)
- Alfa, de 8 a 14 Hz (Asociadas a la relajación y la creatividad)
- Theta, de 4 a 8 Hz (Asociadas con la relajación profunda y la meditación)
- Delta, de 0,1 a 4 Hz (Asociadas con el sueño profundo)
Estas bandas miden la actividad cerebral con un electroencefalograma (EEG) por medio de electrodos y se categorizan por conveniencia en bandas generales, de acuerdo con la disminución de la frecuencia, medida en Hz (hercios). No son bandas “escritas en piedra”, son bandas que muestran aproximadamente qué sucede en cada una de ellas y pueden variar ligeramente de una persona a otra.
En estado de vigilia, nos encontramos en Beta (normalmente…) pero ello no significa que el cerebro cese de producir frecuencias en otras bandas. Al decir que “estamos en Beta” queremos decir que éstas son las frecuencias predominantes en las que nos encontramos. Las predominantes pero no las únicas.
Cuando iniciamos una sesión de visualización, buscamos relajarnos y “entrar” en Alfa (y en Theta). ¿Podemos “ayudar” al cerebro en ello? La respuesta es sí con los sonidos binaurales.
Alineamiento Neuronal (Neural Entrainment)
Es el proceso por el cual la actividad rítmica del cerebro se sincroniza o acopla a un estímulo externo periódico, como sonidos rítmicos o pulsos visuales. Esto es fácilmente comprobable al pasear con audio pues los pasos tienden a alinearse con el ritmo de la música. Probablemente haya comprobado que, personas ante una lumbre, se hace el silencio y quedan ensimismadas, como si estuvieran ausentes, mirando al fuego. Se debe a que sus cerebros se alinean con el estímulo constante, homogéneo, del fuego o con una bola de cristal que hace que la vidente alcance un estado especial o alterado, precisamente por la falta de estímulo externo.
Sonidos Binaurales
Ya lo tenemos –casi- todo, sabemos que debemos bajar la frecuencia del cerebro a alfa/theta y que éste se acopla, o alinea, a estímulos auditivos externos. Estando la banda Alfa entre los 8 y los 14 Hz, podríamos escuchar una frecuencia de 10 Hz y el cerebro se acoplaría a ella bajando su propia frecuencia al alinearse con el estímulo…. El problema es que 10 HZ está por debajo del audible y no podemos escucharlas. Este inconveniente tiene una solución: los sonidos binaurales.
El fenómeno binaural fue descrito por primera vez en 1839 por el físico alemán Heinrich Wilhelm Dove. Dove observó que, cuando se presentaban dos tonos puros de frecuencias ligeramente distintas, uno en cada oído, el oyente no percibía dos sonidos independientes, sino un tercer pulso rítmico resultante de la diferencia entre ambas frecuencias.

Este pulso no existe físicamente en el entorno acústico, sino que es generado internamente por el sistema auditivo y el cerebro. Así, escucharemos por un oído un tono puro de frecuencia N y por el otro oído, otro tono de frecuencia N+A de forma que, internamente, percibiremos en nuestro cerebro un pulso rítmico resultante de restar ambas frecuencias, es decir, A. Por tanto, si escuchamos por uno de los oídos un tono de, por ejemplo, 200 Hz y por el otro 210 Hz, nuestro cerebro percibirá un pulso rítmico de 10 Hz, facilitando así que el cerebro se alinee con el mismo.
Este hecho es fácilmente comprobable con la siguiente grabación:
(Insertar aquí un reproductor de audio por internet. La grabación la enviaré más tarde)
Esto son los sonidos binaurales, un tono puro de una cierta frecuencia en un oído y otro ligeramente distinto en el otro oído de forma que el cerebro “oirá” la resta entre ambas frecuencias.
Ya sólo queda, si se desea, “enmascarar” esta señal. Normalmente se coloca el sonido de las olas del mar pues a casi todo el mundo le produce una sensación de paz, de tranquilidad. Los sonidos binaurales actuarán “por debajo”.
Todo esto ¿Para qué es útil? ¿Qué beneficios me aporta? En primer lugar, le ayudará a llevar su cerebro a la banda precisa que usted desee para realizar la visualización pero también, seleccionando las frecuencias de base, podrá usted lograr un estado expandido de conciencia que le aportará otros beneficios como las OBE, la visión remota, etc.
Un tono puro de una cierta frecuencia en un oído y otro ligeramente distinto en el otro oído de forma que el cerebro “oirá” la resta entre ambas frecuencias. Esto es un sonido Binaural.
Has aquí sería suficiente aunque diremos alguna cosa más. La “frecuencia de base” (los 200 Hz del ejemplo) tiene importancia e irán variando ligeramente en función del objetivo buscado.
Si, por ejemplo, tomásemos una frecuencia de 5.000 Hz en un oído y 5010 Hz en el otro, tendríamos la misma frecuencia de 10 HZ al restar. Sin embargo, la respuesta del cerebro no sería la misma ya que éste tendrá dificultades en distinguir las fases de las señales y, por tanto, no será capaz de captar ese pulso rítmico que se volverá menos profundo y estable.
Podemos decir que a frecuencias bajas el cerebro sigue bien la fase y a frecuencias altas el pulso se vuelve inestable. Además, a frecuencias altas se genera más fatiga, más atención y se dificulta la relajación profunda.
A modo de resumen:
| Tipo de visualización | Beat Producido | Base |
| Dirigida / objetivos | 10–12 Hz | 250–320 Hz |
| Relajada / receptiva | 8–10 Hz | 200–250 Hz |
| Creativa profunda | 4–6 Hz | 140–180 Hz |
| Simbólica profunda | 3–5 Hz | 100–140 Hz |
| Hipnagógica | 3–4 Hz | 90–140 Hz |
Así, utilizaremos unas frecuencias de base u otras en función del tipo que aplicación que busquemos.
Robert Monroe
Robert Monroe fue un empresario de éxito en la radio años 40 al 60 en los Estados Unidos y era experto en audio (fue de los primeros en emplear la cinta magnética). Comenzó a tener Experiencias Fuera del Cuerpo de manera prácticamente espontánea, comentando sus experiencias en sus tres libros. Se mudó tras publicar su primer libro en 1971 donde creó un pequeño centro de investigación y Monroe buscó una tecnología sonora que estimulara las Experiencias Fuera del Cuerpo, con poco éxito, hasta que uno de sus científicos encontró un artículo de revista sobre los latidos binaurales y comenzó a desarrollar su programa “Gateway”. Posteriormente, se mudó a una propiedad más grande en 1977 y creó el Instituto Monroe.



Los 3 libros publicados por R. Monroe. Existen versiones en varios idiomas
Estrictamente hablando, para practicar la Visualización, no necesita nada que usted no lleve incorporado ya de serie pero los sonidos binaurales son de las pocas cosas realmente útiles que puede utilizar.
Programa «The Gateway Experience«
No nos une ningún tipo de relación con el Instituto Monroe pero hemos de decir que, en nuestra opinión, el programa Gateway es de las pocas cosas realmente aprovechables y que usted puede seguir es su casa o desplazarse a alguno de sus centros en Europa para hacerlo presencialmente.
El programa grabado, consiste en una serie de audios guiados para intentar llegar a estados expandidos de conciencia y, así, favorecer experiencias como salidas fuera del cuerpo, desarrollar la creatividad, obtener asistencia, etc. Muy, muy interesante.
Tiene la grabación en inglés realizada por el propio Monroe pero pensamos que también tiene opciones en otros idiomas y sus programas han sido seguidos por el ejército de los Estados Unidos para desarrollar la visión remota. Insistimos en que no tenemos ninguna relación con el Instituto Monroe.
Para acceder a este programa, teclee el enlace: Programa «The Gateway Experience» del Instituto Monroe

Posteriormente, y como otras empresas, el Sr. Monroe falleció y sus continuadores han sacado sonidos binaurales para casi todo pero esto ya no nos merece tan buena impresión (Camino a la Paz, Relaciones Sagradas, Sintonización de Chacras, etc.)





